El okapi parece haber salido directamente de una película de ciencia ficción donde una cebra y una jirafa lo dieron a luz. En efecto, con su grupa y sus patas de cebra, a primera vista podría confundirse con una cebra, pero también con una jirafa por su morfología: patas largas, cuerpo compacto y robusto. Sin embargo, aunque primero se consideró una jirafa degenerada, es una especie en sí misma (de la misma familia de las jirafas: jirffidae) descubierta en los bosques congoleños en el siglo XX. Aquí hay alguna información para conocerla mejor…

Un descubrimiento tardío de la especie

Una revelación que permitió al mundo occidental conocer el okapi

Afirmar que este animal fue descubierto durante el siglo XX es parcialmente falso. Compartiendo el mismo hábitat que él, los pigmeos (grupo étnico) del Congo ya lo conocían! Fue cuando Stanley – un famoso explorador – lo conoció en 1890 con los pigmeos del bosque congoleño que estos últimos le dijeron que ya habían visto un animal similar a los caballos de su expedición, aunque nunca ha habido caballos en estado salvaje en este país.

Muchos años antes de poder estudiar esta nueva especie africana

Esta revelación intrigó a la comunidad científica occidental, que buscaba aprender más sobre este extraño animal a toda costa. Los científicos sólo pudieron recuperar fragmentos de piel y varias piezas anatómicas. No fue hasta 1918, 28 años después del «descubrimiento» de Stanley, que la primera Okapi viviente llegó a Amberes, y sólo en 1928 fue posible empezar a mantener individuos en cautiverio.

Sin embargo, aún hoy, debido a la dificultad de detectarla en su entorno natural, el comportamiento y la ecología de este primo de la jirafa son todavía muy poco conocidos en la naturaleza.

Características que lo hacen un animal único

Sin embargo, los pocos hechos conocidos sobre la Okapi la convierten en un animal extraordinario.

Okapi, un mamífero de la familia de las jirafas, en peligro de extinción

El okapi, un animal endémico…

El okapi es una especie que sólo se encuentra en un país. ¿Qué país? ¡Lo has adivinado! En efecto, es en el Congo donde vive, más concretamente en los bosques tropicales de gran altitud, donde la densa cubierta vegetal le permite esconderse y también le proporciona una diversidad de alimentos.

…pero también emblemático

La República Democrática del Congo es el único país que alberga a este animal y lo ha convertido en su emblema. Su imagen está impresa en todos los billetes congoleños. El logo del Instituto Congolés para la Conservación de la Naturaleza (ICCN) y varias entidades (radios, restaurantes, reservas) también llevan su nombre!

Características físicas y biológicas especiales

Además de su parecido con otras especies animales, este misterioso mamífero tiene otras características interesantes.

Un lenguaje muy práctico

¡Su lengua puede medir de 30 a 50 cm! También es muy práctico porque, además de permitirle coger las hojas de los árboles de los que se alimenta, también puede utilizarlo para limpiarse la cabeza, ¡desde los ojos hasta las orejas!

La utilidad de sus rayas

Al romper los contornos de su cuerpo en la luz y la sombra de su hábitat forestal, sus rayas podrían utilizarse para camuflarse, pero no sólo eso! También son únicas de un individuo a otro, lo que permite que se reconozcan unos de otros.

Un largo tiempo de gestación y una cría que tiene técnicas antipredatorias

¡El período de gestación de un okapi es de unos 15 meses! Después de su nacimiento, el bebé pasa los primeros meses de su vida escondido mientras su madre se alimenta. Es sólo 2 meses después del nacimiento que defeca por primera vez. Parece ser una adaptación de la especie para evitar ser vista por los leopardos, sus depredadores.

Una especie en peligro crítico de extinción

Desafortunadamente, como muchos otros animales salvajes, el okapi está clasificado como en peligro de extinción en la Lista Roja de la UICN. Su declive se debe en parte a la caza furtiva y a la destrucción del hábitat a través de la minería (a menudo ilegal) de diamantes, oro y coltán (el mineral utilizado para fabricar nuestros aparatos electrónicos).