La Salamandra: Cosas que no sabías

La salamandra es un anfibio capaz de regenerar partes de su cuerpo.

¿Qué es una salamandra?

Las salamandras son anfibios que nos recuerdan a una mezcla entre un lagarto sin escamas y una rana. Sus cuerpos son alargados y finos tienen la piel muy suave y humedad. Su cola es bastante larga y hay salamandras de 4 y de 2 patas.

Respiración de la salamandra

Pueden respirar mediante branquias, pulmones o con ninguno de estos utilizando la respiración cutánea es decir son capaces de filtrar el oxígeno a través de la piel.

Tamaño

El tamaño de la salamandra difiere mucho según la especie. Las hay grandes y pequeñas. Podemos hablar de que la mayoría de las salamandras miden unos 14 cm de largo desde la cabeza hasta la punta de la cola.

La salamandra más grande del mundo

La ganadora de los pesos pesados es la gigante japonesa que puede crecer hasta 2 metros y pesar más de 60 kg.

La salamandra más pequeña del mundo

La más diminuta es la thorius arboreus, una especie pigmea que mide menos de 2 cm.

Hábitat natural

Encontramos a las salamandras alrededor de todo el mundo pero la mayor diversidad se encuentra en los Estados Unidos de América. Exceptuando las salamandras asiáticas podemos encontrar en este país todas las familias conocidas.

Al igual que ocurre con el resto de urodelos todas las salamandras depositan sus huevos en el agua por lo que es importantísimo residir cerca de charcas u otras fuentes de agua. Mantener la piel húmeda al igual que ocurre con la mayoría de los anfibios. Algunas especies de salamandra requieren del proceso de la hibernación para poder mantenerse vivas largos períodos de tiempo durante las épocas secas.

especies que son capaces de lanzar sus colas durante una refriega y hacer crecer una nueva.

Cierta salamandra acuática es capaz de hacer regenerar extremidades y órganos que haya podido perder durante una pelea. Además también incapaces de regenerar nuevos órganos incluido, y esto es excepcional, el cerebro.

Hábitos y costumbres

La salamandra tiende a la nocturnidad. Suelen descansar durante el día bajo la hojarasca, rocas o en arbustos y árboles para proteger su piel del sol. Son depredadores que cazan de noche.

Al igual que ocurre con tantos otros anfibios y animales su piel de colores vivos y brillante advierte a otros depredadores de su peligrosidad. Hay cierta salamandras que poseen glándulas en ciertas partes de su cuerpo que segregan veneno o sustancias de muy mal sabor. Algunas especies de salamandras también están provistas de un sistema de defensa que consiste en apretar y tensar los músculos del cuerpo desplegar las puntas de las costillas, saliendo desde su piel y pudiendo dañar a sus depredadores.

Por si tales sistemas de defensa fueran pocos cabe destacar calle especies que son capaces de lanzar sus colas durante una refriega y hacer crecer una nueva.

Cierta salamandra acuática es capaz de hacer regenerar extremidades y órganos que haya podido perder durante una pelea. Además también incapaces de regenerar nuevos órganos incluido, y esto es excepcional, el cerebro.

Alimentación de la salamandra

La salamandra es carnívora. Suele comer gusanos, caracoles, babosas, lombrices y pequeños insectos. Cómo ocurre en el reino animal y ya hemos comentado anteriormente según el tamaño de la especie puede variar enormemente su apetito y su dieta. Las especies más pequeñas buscan presas más escuetas. Las especies más grandes tienen ambiciones mayores: Crustáceos, peces, pequeños anfibios, pequeños mamíferos, etc.

Descendencia, huevos de salamandra

Las salamandras ponen huevos y según la especie estos huevos son custodiados por los padres o abandonados a su suerte.

Hay algunas especies que manifiestan ovuliparidad:  mantienen los huevos dentro del cuerpo y pueden eclosionarlos antes o después de la puesta. Esto es utilizado como una medida de seguridad biológica.

La salamandra Espinosa es una madre cuidadosa qué va girando los huevos para mantenerlos oxigenados. Despliega su cuerpo alrededor de los huevos para mantener la calidez y protegerlos.

Los huevos son gelatinosos y transparentes. Son muy parecidos a los huevos de los anuros. En el momento de la eclosión y durante la primera etapa de vida, siendo renacuajos, es difícil diferenciarlos de otros anfibios. Nacen con una larga cola, respiran por branquias y carecen de extremidades. Después de varios procesos de metamorfosis se convierten en lo que conocemos como salamandras.

Conservación

La UICN, unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza advierte de las especies amenazadas dentro de la lista roja. Aunque hay algunas poblaciones de salamandras estables la inmensa mayoría están en peligro de extinción o son muy propensas a ello.

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Salamandra cazando

El Otoño y la salamandra por Fundación Aquae

Salamandra común por Saber Animal