El sapo: lentitud y estrategia

El sapo es un anfibio del orden de los anuros, al igual que la rana.

El sapo es un animal anfibio que pertenece al orden de los anuros. Al igual que las ranas los sapos no tienen cola. Por eso son llamados anuros.

Alimentación

Suelen comer casi en exclusividad insectos entre otros pequeños invertebrados. Las especies más grandes son capaces de cazar pequeños roedores y pájaros que se han caído del nido.

Respiración

Respira a través de branquias al principio de su vida cuando es un renacuajo y después de experimentar la metamorfosis, ya en la edad adulta, desarrollan pulmones de modo que evolucionan su sistema de respiración.

Poseen un sistema respiratorio complejo, muy ramificado y preparado para la obtención de oxígeno a través del aire.

Esperanza de vida

Su esperanza de vida se estima en unos 11 o 12 años. En cautividad pueden llegar a vivir varios años más.
Se conocen unas 4700 especies de anuros diferentes.

¿Cuál es la diferencia entre una rana y un sapo?

Por un lado está el sapo, que tiene una piel más rugosa, áspera y seca que la rana. Los miembros del cuerpo del sapo son más cortos que los de la rana, suelen tener más peso y sus movimientos son menos ágiles y lentos.

El sapo y la estrategia

Es un anfibio que resalta por sus estratégicos estados de conducta en momentos de peligro. Cabe destacar algunos ejemplos de los que aquí se comenta.

Hay una especie de sapo arborícola de 2,5cm capaz de trepar hasta lo alto de los árboles.

La mayoría de los anuros huyen de sus predadores mediante saltos. Este sapo al ser tan pequeño, no puede huir demasiado rápido, por lo tanto huye saltando desde lo alto de los árboles y aterrizando en el primer lugar donde sus pegajosos dedos se clavan, normalmente en ramas inferiores. De este modo salva su vida con esta curiosa técnica. Después vuelve a trepar buscando la seguridad de estas «vías de escape».

Ahora hablaremos de otro sapo que no vive muy lejos del primero, también del tamaño de un sello de correos.

Es incapaz de realizar ningún salto debido a su fisionomía.

Su seguridad también reside en las alturas. Esta vez de sistemas montañosos.

Su huída de depredadores (que no son pocos) consiste en lanzarse desde lo alto de las rocas y tensar su cuerpo formando una pelota. Este sapo puede amortiguar cada rebote de su cuerpo con una facilidad asombrosa. Esto se debe a su diminuto tamaño e ínfimo peso.

Te puede interesar: